lunes, 10 de julio de 2017

LAS AVES USAN COLILLAS DE CIGARRILLOS EN SUS NIDOS PARA REPELER INSECTOS

BBC MUNDO:

      Algunas especies de aves urbanas en México utilizan colillas de cigarrillos en sus nidos con un claro beneficio: la nicotina funciona como repelente de insectos, según un nuevo estudio.

     El trabajo, publicado este miércoles en la revista Biology Letters de la Academia de Ciencias Británica, fue realizado en la capital mexicana por científicos de la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM.
     Los investigadores se centraron en dos especies, el gorrión común o gorrión europeo, passer domesticus, que fue llevado a América en el pasado y se ha extendido en las ciudades, y el pinzón mexicano o pinzón común, carpodacus, que es nativo de Norte y Centroamérica.     "En ambos casos encontramos que las aves usan material de las colillas de los cigarros para cubrir el nido y que agregar este material reduce la cantidad de ectoparásitos, como piojos y ácaros", dijo a BBC Mundo el Dr. Constantino Macías García, del Instituto de Ecología de la UNAM, y uno de los autores del estudio.
     El investigador señaló que hasta ahora sólo había reportes anecdóticos del uso de filtros de cigarrillo y otros materiales en los nidos. "Lo nuevo es la evaluación de las consecuencias del uso de estos filtros de cigarrillos".

Image caption Gorrión común en Ciudad de México. En uno de los nidos se encontró material equivalente a 48 colillas.
     Una de las preguntas que los investigadores intentan responder ahora es si las colillas, más allá de su efecto repelente, también pueden tener un impacto tóxico, especialmente en las madres.
"Es algo que ahora pretendemos indagar. Además de la nicotina, en estas colillas vienen cientos de sustancias, incluyendo insecticidas o restos de otros agroquímicos, que son resultado del proceso de generar tabaco".
     El investigador señaló que se trata de trazas de insecticidas, pero las aves pueden acumular grandes cantidades de material. Pero las aves dedican mucho tiempo a construir sus nidos y las cantidades acumuladas pueden ser grandes. "En un caso encontramos en un nido material equivalente a 48 colillas".
     "Sospechamos que el efecto negativo podría extenderse a la madre cuando está echada. Pasa mucho más tiempo que los pollitos en el nido puesto que incuba primero los huevos y podría estar expuesta muy directamente a sustancias toxicas y eso es parte de la investigación que estamos pensando emprender a partir de la primavera".

Nicotina repelente

     La mayor parte del tiempo no se encuentran filtros completos en los nidos. "Los manipulan y deshilan con el pico, quitan el papel y utilizan la fibra de celulosa para darle un recubrimiento al nido como si fuesen plumas en el interior", explicó Macías García a BBC Mundo desde Escocia, donde se encuentra en un período sabático en la Universidad de St. Andrews.


    

El próximo paso será determinar el posible impacto tóxico de insecticidas en las colillas





     "El experimento lo hicimos en el campus de la UNAM, me da un poco de pena que haya tantas colillas disponibles. Las aves las recogen cerca de los basureros y en la calle".
Los científicos también utilizaron en los experimentos colillas de cigarrillos "fumados" por una máquina, para comparar la presencia de ácaros en nidos con y sin material de filtros. Para determinar la cantidad de ectoparásitos utilizaron trampas térmicas, ya que los insectos son atraídos por el calor.
Uno de los grandes interrogantes es por qué las aves eligen los filtros para sus nidos.
"Una posibilidad es que parece un material similar a plumas o pelos de animales que utilizan naturalmente para cubrir los nidos por sus propiedades térmicas aislantes. La otra es que directamente les atrae el material, porque la nicotina que es uno de los muchos compuestos que quedan en los filtros después de que el cigarro es fumado, tiene propiedades de repelente de parásitos y podría ser que reconozcan esto por el olfato. Las aves pueden utilizar el olfato para reconocer sustancias en las plantas".
El investigador explicó que la nicotina "es una sustancia que se encuentra comúnmente en muchas plantas, particularmente un grupo que se llama nicotiana que incluye el tabaco mismo, y como muchas otras plantas generan sustancias que les ayudan a defenderse de los herbívoros".
"Las plantas están enfrascadas en una carrera evolutiva desde siempre con quienes se las comen y la nicotina parece haber evolucionado como un mecanismo de defensa que repele insectos. Los humanos hemos reconocido esa función dado que el tabaco es utilizado como repelente de ácaros".

"Un mundo más pobre"

     Los científicos planean iniciar experimentos en la siguiente temporada reproductiva para determinar por qué las aves seleccionan los filtros y cuantificar los posibles efectos tóxicos de las colillas.     Las especies estudiadas se reproducen de finales del invierno o principios de primavera, desde febrero hasta la época de lluvias en julio.     "Algunas aves intentan sacar una tercera nidada en la época de lluvias pero conforme avanza la temporada dejan de reproducirse. Pueden pueden tener dos o tres nidadas en el año".

     El estudio fue iniciado como tesis de licenciatura por una estudiante del Dr. Macías García, Montserrat Suárez Rodriguez, autora principal del estudio, que también cuenta con la coautoría de la Dra. Isabel López Rul.
     Para el biólogo, la investigación "podría mostrar un ejemplo de cómo las aves y todos los organismos se adaptan a las condiciones que les vamos imponiendo al urbanizar el planeta. Refleja las muchas herramientas que tienen en su repertorio las aves y su capacidad plástica".
     Pero el científico mexicano también cree que debe hacerse "una nota de precaución, porque no todas las aves parecen tener la misma capacidad de adaptarse".
     "Si seguimos sin arreglar nuestro camino podríamos estar creando un mundo empobrecido en que algunas especies se adaptan bien a las nuevas condiciones y otras muchas no, como las aves sudamericanas a las que parece costarles adaptar su canto al ruido urbano. Esas aves podrían empezar a ser menos comunes en nuestros ambientes".
     "Podríamos estar generando diferencias haciendo que algunos grupos se vean favorecidos y otros menos y esto podría llevarnos a un mundo mas pobre".

Tomado de:  http://www.bbc.com/mundo/noticias/2012/12/121205_mexico_aves_cigarrillos_am (10-07-2017)

¿QUÈ HACEMOS CON LA BASURA?

Tomada de:
http://culturainquieta.com/images/2017/25_brutalmente_honestas_ilustraciones_que_reflejan_la_sociedad_actual/John_Holcroft_ilustraciones_satiricas_sociedad_2.jpg

lunes, 5 de junio de 2017

¿Por qué un día mundial del ambiente?



El 5 de junio fue designado como Día Mundial del AmbienteImagen cortesía de: https://www.google.co.ve/url? por la Asamblea General de las Naciones Unidas, celebrada el 15 de diciembre de 1972 a fin de fomentar la sensibilización mundial sobre lo que se le llamaba para ese entonces “el medio ambiente” e igualmente promover la atención y la acción política en ese sentido.


Es un día para realizar actividades en pro del ambiente, como por ejemplo: conciertos ecológicos, relatar ensayos, plantar árboles, realizar encuentros interinstitucionales para motivar a las personas a que se conviertan en agentes activos del desarrollo sostenible, promover el papel fundamental de las comunidades generando el cambio de actitud que se debe tener hacia los temas ambientales con miras a garantizar en todas las naciones el disfrute de un futuro digno, próspero y seguro.

¿Por qué?

Porque más de 20 millones de hectáreas de bosques se pierden en el mundo anualmente, ello sin incluir las grandes extensiones que son degradadas por prácticas forestales destructivas, sobreaprovechamiento forestal, contaminación, sequías y minería, entre otros.
El planeta ha perdido alrededor del 33% de sus ecosistemas naturales en los últimos 30 años, al tiempo que la presión sobre la tierra se ha incrementado en más del 50% durante el mismo período de tiempo, principalmente debido al aumento en los patrones de consumo sobre los recursos naturales renovables y la contaminación.
Estos indicadores aportados por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente – PNUMA, el Fondo Mundial para la Naturaleza – WWF y el Centro Mundial de Monitoreo de la Conservación – CMMC, resaltan que “tales presiones exceden la capacidad de regeneración que posee la biosfera de nuestro planeta para recuperarse, con lo cual estaríamos encaminándonos a una inminente debacle ambiental, de no lograrse un cambio sostenible en los patrones de consumo de los recursos naturales”, señaló Diego Díaz Martín, Presidente de la organización no gubernamental VITALIS. “De continuar tales amenazas sobre, nuestro planeta perdería alrededor del 75% de sus ecosistemas naturales para el año 2.050”, puntualizó.
Cada segundo, media hectárea de bosques es destruida, las emisiones globales de dióxido de carbono sumaron a fines de los 90 alrededor de 25 mil millones de toneladas, casi doblada la cantidad que se registró en 1950 y todavía más de 4 mil millones de seres humanos carecen de agua. A todo ello debemos agregar el efecto que ha tenido el acelerado crecimiento poblacional, que alcanza en el presente año a más de seis mil millones de personas que demandan espacio, comida y energía, con la correspondiente generación de residuos de todo tipo, incluyendo algunos altamente contaminantes
Cada año desaparecen miles de especies y con ellas nuevas posibilidades de cultivos agrícolas, productos industriales o medicinas. Con la pérdida de diversidad, aumenta la uniformidad, la dependencia de unas pocas variedades de plantas para alimentarnos, y sobre todo crece la vulnerabilidad ante las pestes y las enfermedades. La biodiversidad se pierde debido al deterioro y fragmentación de los hábitats, a la introducción de especies, la explotación excesiva de plantas, animales y peces, la contaminación, el cambio climático, la agricultura y repoblaciones forestales con monocultivos de rápido crecimiento.
Un total de 11 046 especies de plantas y animales están amenazadas, y enfrentan un alto riesgo de extinción en el futuro cercano, en casi todo los casos como resultado de la actividad humana. Esto incluye el 24% de las especies de mamíferos y el 12 por ciento de las especies de aves. El número total de especies amenazadas de animales se estima en al menos 5.435.
La pérdida y degradación del hábitat afecta al 89% de todas las aves amenazadas, 83 por ciento de los mamíferos, y 91 por ciento de las plantas amenazadas que han sido evaluadas. Los hábitats con el mayor número de mamíferos y aves amenazados son los bosques pluviales tropicales de tierras bajas y de montaña. Los hábitats de agua dulce son sumamente vulnerables y contienen muchas especies amenazadas de peces, reptiles, anfibios e invertebrados.
En los últimos 500 años, la actividad humana ha llevado a 816 especies a la extinción en vida silvestre. El aumento del número de aves que se sabe están extintas se debe en parte a una mejor documentación de los casos y a nuevos conocimientos, pero desde 1800 se han extinguido 103 especies, lo cual indica que la tasa de extinción es 50 veces mayor que la tasa natural. Muchas especies desaparecen aún antes de ser descubiertas.
Un estudio de Conservation International mostró que el 23,9% de los sistemas biogeográficos de la Tierra han sido completamente transformados por el hombre (el 36,3% si se excluyen las superficies heladas, de roca y los desiertos), el 24,2% parcialmente y sólo quedan bien conservados el 51,9%, cifra que se reduce a sólo el 27% si se exceptúan las superficies estériles.
Las zonas más transformadas, sin apenas restos de la vegetación original y con grandes pérdidas de diversidad biológica, son Europa, el Este de EE UU, China y el Sureste asiático. América del Sur, con el 62,5%, y Oceanía, con el 62,3%, son las dos regiones mejor conservadas y menos transformadas, mientras que Europa es el continente que menos hábitats ha conservado, con sólo el 15,6%.
Las zonas de Oceanía bien conservadas corresponden a los desiertos de Australia, mientras que las regiones de América del Sur casi intactas corresponden a la Amazonia, con bosques tropicales con una extraordinaria diversidad biológica y algunas regiones andinas. África es la zona con más áreas parcialmente transformadas, reflejo de una presión demográfica todavía baja, y de una agricultura extensiva. Europa, con el 64,9%, es la región más humanizada, más del doble que el siguiente continente, Asia, con el 29,5%.
En cuanto a las costas, mares y océanos, el Fondo Mundial para la Naturaleza y la Unión Mundial para la Conservación, han destacado la necesidad de medidas urgentes para proteger de la sobreexplotación de las aguas profundas y las criaturas que viven en ellas, debido a la exploración pesquera y petrolífera no acogida a normas, las descargas de CO2, la biotecnología y la explotación de hidratos gaseosos y el calor de emisiones hidrotérmicas.
Especialmente amenazados se hallan las comunidades coralinas de todo el mundo, que han sido dañados por pesqueros industriales de arrastre, los cambios climáticos y los procesos de sedimentación.
El aumento en los niveles de exploración pesquera y petrolífera también están dañando la frágil biodiversidad de muchas zonas marinas. Al estar abierta al acceso no regulado, alta mar se ha vuelto cada vez más susceptible a la sobreexplotación. Por otro lado, los débiles sistemas de vigilancia y control de muchas zonas costeras en todo el mundo, han derivado en crecientes niveles de degradación ambiental, que hacen poco viable el retorno de sus condiciones ambientales originales.
La tercera parte de los ríos del mundo que permanecen relativamente intactos será destruidos por la expansión de las represas y más de diez millones de personas podrían ser desplazadas durante la próxima década.
Más de 1,700 presas están en trámite en el mundo, principalmente en India, China y Turquía. El continuar con estos proyectos significará que hasta diez millones de personas serán desplazadas, miles de pequeños agricultores perderán sus trabajos, una brecha económica en expansión favorecerá a los ricos, aumentando los conflictos sociales respecto del agua y más especies de lo que ya sabemos se extinguirán.
A las consecuencias indeseables del desarrollo económico, del crecimiento demográfico, de la desigual distribución de la renta y del consumo insostenible de recursos, hay que añadir las causadas por las nuevas biotecnologías y el desarrollo de la ingeniería genética, el reducido espectro de productos agrícolas, forestales y pesqueros comercializados, y las políticas económicas que no atribuyen su debido valor a los recursos. La mayor parte del germoplasma de las especies y variedades agrícolas y ganaderas puede llegar a desaparecer.
Las especies inventariadas oscilan en 1.750.000, pero algunos autores señalan que probablemente superen los 111 millones de especies, aunque la cifra media hoy se estima en 13.620.000 especies, según un informe publicado por el Programa de las Naciones Unidas en 1.995.
Entre las especies ya descritas hay 270.000 plantas, 4.300 mamíferos, 9.700 aves, 6.300 reptiles, 4.200 anfibios, 19.000 peces, 72.000 hongos (se cree que el número de especies debe superar el 1,5 millones), 1.085.000 artrópodos (950.000 insectos descritos, aunque el número de especies debe ser superior a 8 millones), 5.000 virus y otras 4.000 bacterias (una ínfima parte de los más de 400.000 virus y 1 millón de bacterias que se cree existen).
Los bosques tropicales, que sólo cubren el 7 por ciento de las tierras emergidas, albergan entre 50% y 90% del total de las especies. El promedio de extinción era de una especie de mamíferos cada 400 años y de una especie de aves cada 200 años, pero las extinciones documentadas en los últimos 400 años indican que han desaparecido 58 especies de mamíferos y 115 de
aves.
El 90% de nuestra alimentación procede de 15 especies de plantas y 8 especies de animales. El arroz, de acuerdo con la Organización Internacional para la Agricultura y la Alimentación (FAO, según sus siglas en Inglés), aporta el 26% de las calorías, el trigo el 23% y el maíz el 7%.
Información y cifras que son, más que una advertencia, una amenaza para el ambiente y por lo tanto para el ser humano. ¿Seremos tan responsables como para tomar las decisiones adecuadas y conservar nuestro hogar?
Importancia del ambiente
Los bosques, sabanas, ríos y demás ambientes naturales, albergan una inmensa diversidad de recursos que han servido a varias generaciones para la obtención de alimentos, medicinas, vestido, energía y vivienda.
La mayoría de los productos farmacéuticos comercializados son de origen silvestre. Asimismo, dependemos en gran medida de la naturaleza para alimentarnos.
Muchos de los tejidos más cotizados en la industria del vestido provienen de la naturaleza. El lino, por ejemplo, se obtiene de una planta herbácea que lleva el mismo nombre. De igual importancia figuran el algodón, la lana y la seda.
La naturaleza es asimismo una fuente extraordinaria de energía. El viento y el agua, por su parte, son capaces de generar la electricidad necesaria para surtir grandes ciudades y soportar sus procesos de desarrollo. De igual importancia ha sido el consumo de la leña.
La vida silvestre también es inmensamente valiosa como fuente de material genético. Los cultivadores recurren continuamente a la naturaleza en el estado silvestre para obtener nuevos genes que darán a sus cepas mayor resistencia ante los cambios climáticos y las plagas, o les permitirán satisfacer la nueva demanda del mercado.
La naturaleza constituye obras de infraestructura a un precio infinitamente inferior al que cobraría cualquier empresa de ingeniería. Por ejemplo, los manglares proveen a las comunidades costeras, protección contra el oleaje y el viento, estabilizan sedimentos para prevenir la erosión y sirven de criaderos para especies de peces con alto valor comercial aguas afuera.
¡Por Dios! Nosotros mismos nos destruiremos. ¡Toma conciencia por favor!
Fuente: