Mostrando entradas con la etiqueta EcoActividades. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta EcoActividades. Mostrar todas las entradas

jueves, 11 de abril de 2019

06 de abril. Día Mundial de la Actividad Física



La OMS alerta de la caída de la actividad física en el siglo XXI

El primer estudio global sobre el sedentarismo detecta que la falta de ejercicio perjudica en mayor medida a las mujeres




Una mujer se moviliza en una bicicleta. AFP VÍDEO: ATLAS
El primer macroestudio de escala global para analizar la evolución de la actividad física de las personas en todo el mundo tiene una conclusión clara: un porcentaje elevado de los habitantes de países ricos está en riesgo de enfermar por culpa de su sedentarismo. Y un perjudicado indudable: las mujeres, que realizan mucho menos ejercicio que los hombres. Este trabajo, que abarca estudios sobre dos millones de personas, ha sido realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y se publica en The Lancet.
En total, un cuarto de la población mundial (27,5%), lo que equivale a 1.400 millones de personas, tienen su salud en riesgo por la falta de actividad física. Pero el principal problema que señalan los especialistas de la OMS es que en lo que va de siglo la situación no ha mejorado en absoluto: "Entre 2001 y 2016, los niveles de insuficiente actividad física han disminuido solo ligeramente y de forma insignificante". Solo un punto desde el 28,5% de 2001, la marca de referencia. A partir de ahí, se aspiraba a reducir en 10 puntos esa tasa de inactividad física en el todo el planeta al llegar a 2025, algo que la OMS ya da prácticamente por imposible.


Las mujeres son las más perjudicadas, puesto que superan en ocho puntos a los hombres en esta tasa de inactividad, una brecha de género se ha ampliado a lo largo del siglo XXI

Pero al margen del fracaso global que estas cifras suponen, hay dos aspectos que resaltan en el informe. Primero, que como se ha visto habitualmente en este tipo de informes, las mujeres son las más perjudicadas por esta falta de ejercicio, puesto que superan en ocho puntos a los hombres en esta tasa de inactividad. Lo que es peor, esta brecha de género se ha ampliado a lo largo del siglo XXI. En 2001 los hombres inactivos eran el 25,5% y las mujeres el 31,5; en 2016, este porcentaje ha caído hasta el 23,4% en los hombres mientras se mantenía casi igual para las mujeres, con un 31,7%.
"Las normas culturales, los roles tradicionales o la falta de apoyo social y comunitario pueden llevar a una participación reducida en la actividad física entre las niñas y las mujeres. Es necesario comprender y abordar estas barreras para planificar y ofrecer acciones culturalmente sensibles para apoyar el cambio de comportamiento", asegura el informe de la OMS. Solo en nueve países de los 168 estudiados las mujeres tienen una tasa de inactividad mejor que la de los hombres, como China y Finlandia.
"Abordar estas desigualdades en los niveles de actividad física entre hombres y mujeres será fundamental para alcanzar los objetivos globales de actividad y requerirá intervenciones para promover y mejorar el acceso de las mujeres a oportunidades que sean seguras, asequibles y culturalmente aceptables", asegura la doctora Fiona Bull, coautora del estudio, en una nota de The Lancet. En España, el porcentaje es de 22,9% para hombres y de 30,5% para mujeres.
Por otro lado, el estudio resalta que los países ricos —que son aquellos en los que el sedentarismo hace más daño— no solo no mejoran, sino que siguen empeorando sus registros. En lo que va de siglo XXI, el porcentaje de inactividad entre ciudadanos de naciones con rentas altas ha pasado del 31,6% al 36,8%. En el mismo periodo, los ciudadanos inactivos de países con rentas bajas se mantuvieron en el 16%.


"Deben desarrollarse políticas nacionales para fomentar los modos de transporte no motorizados, como caminar y andar en bicicleta", reclama la OMS

Las regiones de la OMS en las que más crece la inactividad física son los países occidentales y latinoamericanos, con EE UU, Nueva Zelanda, Argentina, Alemania y Brasil tirando del carro en la dirección negativa. Estos dos últimos países se encuentran en el peligroso grupo de naciones en los que la tasa de inactividad física ha crecido más de 15 puntos. 
El informe también destaca que sigue existiendo una grandísima diferencia entre países y regiones, con Uganda (solo un 5,5% de inactivos) y Kuwait (67%) en los dos extremos. "En los países más ricos, la transición hacia ocupaciones más sedentarias y el transporte motorizado personal probablemente explica los niveles más altos de inactividad. Por el contrario, en los países de bajos ingresos, se realizan más actividades en el trabajo y para el transporte; sin embargo, estos comportamientos están cambiando rápidamente", advierte el estudio. Y prosigue: "Deben desarrollarse políticas nacionales para fomentar los modos de transporte no motorizados, como caminar y andar en bicicleta, y para promover la participación en la recreación activa y los deportes en el tiempo libre".
"Lo más importante es que claramente la inactividad física está asociada con un riesgo mucho mayor de (cada vez más) enfermedades", concluye Victoria Ley, que como anterior responsable de Deporte y Salud de la Agencia Española de Protección de la Salud en el Deporte realizó el último macroestudio sobre el ejercicio que practican los españoles. "También es importante la tendencia comparando los datos anuales en las mismas encuestas oficiales: no mejoramos en ningún país y los gobiernos deberían informar mejor, facilitar y promover más la actividad física en la población", asegura.
Ley explica que en su estudio concluían que en España había un 73% de población “inactiva en su tiempo de ocio", porque consideran que es mejor forma de calcular la verdadera actividad física que se desarrolla en países ricos con trabajos más sedentarios. Ese porcentaje surgía entonces de la suma del 34,4% de la población que no hace ninguna actividad física en su tiempo de ocio y el 38,9% solo lo hace ocasionalmente. "En The Lancet la estimación es totalmente diferente; se basan también en datos de encuestas oficiales pero incluyen todo y no solo en el tiempo libre, desde los paseos andando hasta el cuidado del jardín, además de lo que hagan en el trabajo", explica Ley, de ahí la diferencia, además del posterior tratamiento estadístico de los datos.
Cuando se habla de riesgo para la salud no es tener michelines o ahogarse al subir escaleras: a consecuencia de la inactividad física se pueden desarrollar con mayor probabilidad más de una treintena de enfermedades y trastornos crónicos, como síndrome metabólico, hipertensión, obesidad, infarto, diabetes de tipo 2 y diferentes tipos de cáncer, como el de colon y el de mama. Además, la actividad física tiene efectos positivos en la salud mental y retrasa la aparición de la demencia.
Por ejemplo, para España se calcula que la incidencia de la hipertensión en el tramo de edad de 55 a 64 años pasa del 17% al 31% dependiendo si practican ejercicio o no. Y en la población de 45 a 64 años la prevalencia de diabetes se triplica entre los menos activos. Se considera que la cantidad mínima de ejercicio para mantenerse en niveles saludables son 150 minutos de deporte moderado a la semana, 75 minutos si es ejercicio más enérgico.


miércoles, 20 de febrero de 2019

Hoy se Celebra el Día Mundial de la Justicia Social

Cada 20 de febrero se celebra el Día mundial de la Justicia Social, proclamado en 2007, por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Imagen tomada de: http://wwwrevdignomenmunay.blogspot.com/2018/02/dia-mundial-de-la-justicia-social.html

Esta fecha está pensada para impulsar la acción de la comunidad internacional a favor de la igualdad de oportunidades y género, el pleno empleo y el acceso al bienestar para todos los habitantes del planeta.
También, busca comprometer a todos los Estados miembro para erradicar la pobreza y cualquier tipo de desigualdad social, según El Tiempo.
El concepto de justicia social surgió a mediados del siglo XIX para referirse a la necesidad de lograr un reparto equitativo de los bienes sociales. En una sociedad con justicia social, los derechos humanos son respetados y las clases sociales más desfavorecidas cuentan con oportunidades de desarrollo, en teoría.
Los países con mejor calidad de vida suelen ser aquellos que promueven la justicia social ya que la inequidad y las desigualdades generan violencia y promueven los enfrentamientos sociales.
La humanidad posee desde 1948 una excepcional herramienta totalmente desaprovechada que, por sí misma, es capaz de transformar el mundo y lograr tan nobles objetivos: la Declaración Universal de Derechos Humanos. A pesar de que los 193 países integrantes de la ONU la han ratificado, nada les obliga a su cumplimiento, y en la práctica es un mero papel no vinculante.
La globalización ha brindado oportunidades y beneficios a muchas personas, pero al mismo tiempo millones de trabajadores de todo el mundo han tenido que hacer frente a nuevos desafíos.
La economía globalizada ha traído consigo repentinas acumulaciones o transferencias de capitales, y ha ocasionado inestabilidad financiera.





Tomado de: http://www.noticias-ahora.com/dia-mundial-justicia-social/

miércoles, 13 de febrero de 2019

III CONGRESO DE ÁREAS PROTEGIDAS DE LATINOAMÉRICA Y DEL CARIBE



Del 14 al 17 de octubre de 2019, Lima - Perú será sede de la tercera edición del Congreso de Áreas Protegidas de Latinoamérica y el Caribe -III CAPLAC- bajo el lema Soluciones para el bienestar y el desarrollo sostenible.
El Congreso -precedido por los realizados en Santa Marta, Colombia en 1997 y en Bariloche, Argentina en 2007- es un espacio de intercambio de experiencias, académico y de debate sobre políticas públicas. Surge como una iniciativa de la UICN y de su Comisión Mundial de Áreas Protegidas -CMAP- quienes reúnen a actores sociales para que fortalezcan sus capacidades con el fin de promover a las áreas protegidas como soluciones basadas en la naturaleza ante los retos de la sociedad.  
El Congreso ofrece la oportunidad para que autoridades gubernamentales, organismos multilaterales, líderes de comunidades locales, tradicionales y de pueblos indígenas, así como el sector privado, expongan planteamientos que serán trasladados ante el Convenio sobre la Diversidad Biológica, que revisará las Metas de Aichi en 2020.  
El Congreso también tiene el interés de compartir sus debates y conclusiones en los eventos globales de la UICN; en ese sentido, el Congreso debe incorporar el Compromiso de Sídney (emanado del Congreso Mundial de Parques de 2014) y llevar una posición regional al próximo Congreso Mundial de la Naturaleza, en 2020.

Objetivos del Congreso:
  • Promover la mejor gestión de las áreas protegidas al servicio de la sociedad.
  • Evaluar y fortalecer la contribución de las áreas protegidas a los compromisos internacionales de conservación de la naturaleza para el bienestar y el desarrollo sostenible.
  • Fortalecer y renovar la gestión de las áreas protegidas frente a las necesidades actuales y futuras.



Tomado de: https://www.areasprotegidas-latinoamerica.org

martes, 4 de diciembre de 2018

05 de diciembre Día Mundial del Suelo




Acabar con la polución

Cortesía de: http://www.fao.org/fileadmin/user_upload/GSP/WSD2018/WSD_logo_harmonized/new/WSD_Spanish_Small.jpg

La campaña "Sea la solución a la contaminación del suelo" para este año 2018 tiene como objetivo concienciar a personas para acabar con la polución del suelo, bajo la etiqueta #StopSoilPollution.
Un tercio de nuestros suelos en el mundo ya están degradados y corremos el riesgo de perder más. Aunque muchas veces sea un problema que pueda pasar desapercibido, afecta a todo el mundo, en todas partes. Con un incremento de la población mundial que se espera que alcance los 9000 millones en 2050, la contaminación del suelo es un problema mundial que degrada nuestros suelos, envenena los alimentos que comemos, el agua que bebemos y el aire que respiramos.
Los suelos tienen un gran potencial para filtrar y amortiguar los contaminantes, degradando y atenuando los efectos negativos de los contaminantes, pero esta capacidad es finita. La mayoría de los contaminantes proceden de actividades humanas, como las prácticas agrícolas no sostenibles, las actividades industriales y la minería, los residuos urbanos no tratados y otras prácticas no respetuosas con el medio ambiente. A medida que la tecnología evoluciona, los científicos son capaces de identificar los contaminantes no detectados anteriormente, pero al mismo tiempo estas mejoras tecnológicas conducen a la liberación de nuevos contaminantes en el medio ambiente. En la Agenda 2030, los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2, 3, 12 y 15 tienen metas que recomiendan la consideración directa de los recursos del suelo, especialmente la contaminación y degradación del suelo en relación con la seguridad alimentaria. 
 
AGENDA PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE

En septiembre de 2015, más de 150 jefes de Estado y de Gobierno se reunieron en la histórica Cumbre del Desarrollo Sostenible en la que aprobaron la Agenda 2030. Esta Agenda contiene 17 objetivos de aplicación universal que, desde el 1 de enero de 2016, rigen los esfuerzos de los países para lograr un mundo sostenible en el año 2030.
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) son herederos de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y buscan ampliar los éxitos alcanzados con ellos, así como lograr aquellas metas que no fueron conseguidas.
Estos nuevos objetivos presentan la singularidad de instar a todos los países, ya sean ricos, pobres o de ingresos medianos, a adoptar medidas para promover la prosperidad al tiempo que protegen el planeta. Reconocen que las iniciativas para acabar con la pobreza deben ir de la mano de estrategias que favorezcan el crecimiento económico y aborden una serie de necesidades sociales, entre las que cabe señalar la educación, la salud, la protección social y las oportunidades de empleo, a la vez que luchan contra el cambio climático y promueven la protección del medio ambiente.
A pesar de que los ODS no son jurídicamente obligatorios, se espera que los gobiernos los adopten como propios y establezcan marcos nacionales para su logro. Los países tienen la responsabilidad primordial del seguimiento y examen de los progresos conseguidos en el cumplimiento de los objetivos, para lo cual es necesario recopilar datos fiables, accesibles y oportunos. Las actividades regionales de seguimiento y examen se basarán en análisis llevados a cabo a nivel nacional y contribuirán al seguimiento y examen a nivel mundial.
Para más información visitar:
 https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/development-agenda/

miércoles, 6 de diciembre de 2017

03 de diciembre: DÍA DE LA NO UTILIZACIÓN DE PLAGUICIDAS


Ubicado por: https://youtu.be/rch9TWs4TBw
El 3 de diciembre fue declarado Día Mundial del No Uso de Plaguicidas, después de que en 1984 explotara la planta de Union Carbide en Bophal (India), liberando cianatos que causaron la muerte de tres mil personas en solo tres días y 16 mil víctimas al final del “accidente”.
La conmemoración busca llamar la atención y reflexionar sobre el rumbo de la agricultura de monocultivos con uso intensivo de agrotóxicos, que muestra una creciente contaminación y daño ambiental y causa graves desequilibrios en los ecosistemas. Cientos de agrotóxicos han sido retirados del mercado mundial al confirmarse su peligrosidad para el ambiente y el ser humano.
Los países centrales se muestran preocupados por los perjuicios del masivo uso de agrotóxicos. Sin embargo, la Argentina sigue utilizando muchos de ellos, que se fabrican sólo para ser vendidos en países periféricos. Ejemplo de ello son todos los insecticidas organofosforados (clorpirifós y otros) y el endosulfán, prohibidos en Europa y Estados Unidos.
Los monocultivos con semillas transgénicas son la base del sistema agroindustrial de la Argentina. El consumo de agrotóxicos no deja de crecer. Hace 20 años usábamos 30 millones de litros de venenos; hoy consumimos 340 millones, mientras que la superficie sembrada sólo aumento un 55 por ciento.
Hace 15 años, se usaban dos o tres litros de glifosato por hectárea. Como la naturaleza se defiende, surgen insectos y plantas resistentes que requieren más dosis y productos más tó­xicos, y hoy se fumiga con más de ocho litros y agregan otros herbicidas más tóxicos.
Muchos países, presionados por la opinión pública, controlan seriamente el uso de estos venenos. Incluso países como Holanda, Dinamarca o Suecia, tienen programas para disminuir en un 30 por ciento el uso de agrotóxicos al cabo de tres años
Nosotros, por el contrario, aumentamos año a año en forma geométrica la cantidad de venenos que esparcimos en áreas donde viven más de 12 millones de personas que reclaman por cánceres, malformaciones y otros padecimientos generados por las fumigaciones.
Se dice que sin estos químicos no podríamos sostener los volúmenes de producción actuales. Pero esto no coincide con datos científicos que demuestran que la producción transgénica no rinde más que la tradicional y que mucho del aumento de la producción se explica por técnicas originarias de la agricultura orgánica (Gurian-Sherman 2009).
Se dice también que es necesario producir alimentos a cualquier costo, porque “el mundo tiene hambre”; sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) alerta por mil millones de hambrientos, pero también por 1.500 millones de obesos y la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO) denuncia que 1.300 millones de alimentos ya elaborados son botados al tacho de basura cada año, de los que podrían comer 2.600 millones de personas. Parece que el hambre no es por falta de alimento sino por falta de equidad.
Más allá de estas polémicas, desde el área de la Salud queremos alertar que la Argentina es uno de los países con mayor utilización de agrotóxicos; que estos venenos dañan la salud de los trabajadores rurales, los productores y las poblaciones de campesinos y originarios vecinos de los campos cultivados y que perjudican la naturaleza y su biodiversidad.
Nuestra sociedad, fascinada por el enorme beneficio coyuntural del precio de nuestros granos, debe equilibrar las necesidades productivas con los derechos a la salud y al ambiente sano. El Gobierno nacional tiene una actitud negligente y fomenta un sistema de producción que rinde tres mil millones de dólares por agrotóxicos a empresas multinacionales, sin valorar los perjuicios a la salud.
Habría que crear un área de ambiente y salud para controlar uso y efectos de agrotóxicos y desplazar de esa función a un Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) gestionado por el Estado, entidades rurales y cámaras de agroquímicos.

Medardo Ávila Vázquez (Red de Médicos de Pueblos Fumigados) 
 Cortesía de: www.unesco.org.uy/ci/fileadmin/shs/redbioetica/plaguicidas.doc