lunes, 11 de febrero de 2019

Científicos en EEUU descubren técnica para transformar plásticos desechados en combustible

Publicado por: Jesús Del Toro, 11/02/2019

     El desecho de plásticos es enorme a escala mundial y la contaminación generada por el vertido de millones de toneladas de esos materiales amenaza severamente los ecosistemas. La vida marina, por ejemplo, se encuentra en grave riesgo y, en tierra, la polución de los plásticos sepultados en enormes fosas persistirá por miles y miles de años. Microplásticos en las aguas también durarán literalmente milenios contaminándolas.
     Ante ello, opciones innovadoras son necesarias. Y un ejemplo singular es el descubrimiento realizado por científicos de la Universidad de Purdue, en Indiana, que abre la puerta a la transformación del polipropileno –un plástico utilizado a enorme escala industrial– en un combustible del tipo de la gasolina o el diesel, de acuerdo al portal Motherboard.
     El polipropileno es ampliamente usado en empaques plásticos de alimentos y otros productos de consumo masivo.
     La técnica que permite ese aprovechamiento de material de desecho, divulgada en la publicación Sustainable Chemistry and Engineering, permite transformar polipropileno proveniente de productos plásticos en un líquido capaz de ser usado como componente de combustible para automóviles. Linda Wang, una de las científicas participantes, explicó que al añadir polipropileno a agua sometida a muy altas temperaturas y presiones –conocida como agua supercrítica, que tiene propiedades de gas y líquido a la vez– el plástico se transforma en un aceite, en un proceso que puede durar incluso menos de una hora en ciertas condiciones.
     Ese aceite tiene propiedades, se afirma, similares a los de la gasolina y el diesel y por ello tiene potencial para ser usado como combustible en vehículos de combustión interna. Y dado que según los investigadores cerca del 90% del polipropileno desechado puede ser transformado en combustible con esa técnica, su aplicación a gran escala podría ser un gran alivio al problema de la contaminación por plásticos que agobia crecientemente los ecosistemas.
Además, tiene un sentido económico pues añade valor a un producto, los plásticos, que son desechados masivamente (solo un porcentaje reducido es reciclado) y acaban dañando a los ecosistemas de modo considerable. Por ello, encontrar usos a los plásticos desechados, se comenta en Motherboard, sería una opción que ofrece ventajas en términos ambientales pero también un incentivo económico, pues el aprovechamiento del aceite resultante para su uso como combustible motivaría a la industria a acometer con mayor intensidad el reciclaje de plásticos.
     La técnica desarrollada por Wang y su equipo puede además transformar el plástico en otros productos de valor en la industria. Y aunque aún es incierto lo que se requiere, en inversión y tiempo, para aplicar ese descubrimiento a gran escala, es ciertamente una aportación auspiciosa para enfrentar el ingente problema de la contaminación de plásticos y sus devastadores efectos en el medioambiente.
En contrapartida, hay quien señalaría que añadir una nueva fuente de combustibles provenientes de hidrocarburos en cierto modo retrasaría una transición hacia energías y tecnologías distintas, por ejemplo, los automóviles eléctricos, pues así se trate de un combustible limpio, el aceite producido a base de plásticos generaría, al ser utilizado en los motores de combustión interna, nuevas emisiones.
Con todo, el incentivo para reducir el desecho de plásticos resulta sugerente, por lo que en el balance mayor son opciones que conviene considerar y sopesar.
     Mitigar y frenar el deterioro del medioambiente en sus diferentes aristas y componentes es una misión imperativa para la humanidad.

Tomado de:  https://espanol.yahoo.com/noticias/cientificos-en-eeuu-descubren-tecnica-para-transformar-plasticos-desechados-en-combustible-202212534.html (11-02-2019)

jueves, 7 de febrero de 2019

Ultimas Noticias

Medidas para que Plaza Elíptica deje de ser el punto negro de la contaminación en Madrid


La estación ubicada en la plaza de Fernández Ladreda en Madrid ya ha rebasado niveles de contaminación que no se deberían superar en todo 2019. Para Ecologistas en Acción resulta imprescindible un plan específico para la zona, en el que deben intervenir todas las administraciones.

La estación de medición de la contaminación Fernández Ladreda, ubicada en la Plaza Elíptica, rebasó el Valor Límite Horario (VLH) de NO2 el pasado día 5 de febrero, al alcanzar 19 superaciones del valor límite legal (según la legislación europea, ninguna estación debería superar el valor de 200 µg/m³ más de 18 veces al año). Ayer continuaron las superaciones en dicha estación, sumando 3 más, con lo que Fernández Ladreda acumula ya 22 superaciones del VLH de NO2 a día 7 de febrero. Esto quiere decir que Madrid ya ha incumplido este límite legal para todo el 2019, cuando apenas estamos al inicio del segundo mes del año.
Lamentablemente, esta no es una situación excepcional, puesto que se ha repetido varias veces en los últimos años. En 2015 el VLH de NO2 se rebasó nada menos que el día 4 de enero en la estación Barrio del Pilar, un registro que todavía hoy constituye un récord europeo. En 2012 el límite se rebasó el día 10 de enero y en 2011 la superación del VLH ocurrió el 8 de febrero.
Fernández Ladreda encabeza todos los años, muy de lejos, la lista de estaciones que superan el VLH de NO2. Pero tiene más problemas. Es junto con la estación de Escuelas Aguirre la que registra valores más altos de valor medio anual de NO2, rebasando invariablemente el Valor Límite Anual (40 µg/m³). Madrid ha incumplido sistemáticamente ambos límite legales que son de aplicación desde 2010, razón por la cual la Comisión Europea mantiene abierto un expediente de infracción a España.
Pero también tiene problemas con las partículas en suspensión. El Ayuntamiento de Madrid incorporó en 2018 analizadores de partículas PM10 y PM2.5 en la estación de Fernández Ladreda, pues de manera inexplicable carecía de estos sensores (algo que Ecologistas en Acción había señalado de forma reiterada). Como era previsible, la estación de Fernández Ladreda se colocó automáticamente la primera en cuanto a contaminación por partículas tanto PM10 como PM2.5 en 2018.
En definitiva, la zona de Plaza Elíptica tiene un serio problema de contaminación. Madrid no podrá cumplir con los valores límite legales que marca la directiva europea si no se acomete un plan específico para esa zona, algo que de momento no está cubierto por las medidas en marcha (protocolo y Madrid Central).
¿Cuál es el problema? En esa zona hay problemas locales, como el tráfico asociado a un colegio ubicado en la plaza (con niños que están expuestos a niveles de contaminación malsanos), paradas “informales” de autobuses a centros de trabajo que podrían organizarse de manera más eficiente, etc. Pero el problema principal de la zona es el tráfico asociado a la A-42, la autovía Madrid-Toledo, una importante vía de acceso de coches a Madrid desde las poblaciones del Sur.
Ecologistas en Acción viene denunciando hace tiempo que el tráfico diario de acceso/salida de Madrid desde la corona metropolitana (y otras provincias) es un serio problema que hay que abordar y que requiere la imprescindible colaboración entre las administraciones local, autonómica y central.
Entre otras actuaciones, resulta necesario:
·         que el Ayuntamiento de Madrid ponga en marcha un plan específico para la zona y que aborde los problemas locales.
·         que el Gobierno central mejore el servicio de cercanías.
·         que las diversas administraciones colaboren para sacar adelante cuanto antes los siempre prometidos y nunca ejecutados carriles bus; prolongar la línea 11 de metro; modificar las líneas de la EMT en la línea necesaria.


Tomado de: https://www.ecologistasenaccion.org/?p=114735

Semana contra la pobreza energética del 17 al 23 de Febrero

Ecologistas en Acción denuncia la lacra de la pobreza energética, que todavía afecta a más de cinco millones de personas en España a causa de los sucesivos incrementos en las tarifas de luz y gas, y el empobrecimiento de amplios sectores de la población debido a la crisis económica.

La energía es un bien común esencial y debe gestionarse con las obligaciones de servicio público que ello conlleva, como ya reconocía en el año 2013 el Comité Económico y Social Europeo en su dictamen sobre pobreza energética en Europa.

La semana de la lucha contra la pobreza energética, conmemora la tercera y última (del 17 al 23 de febrero) de las extraordinarias oleadas de frío que recorrieron Europa en febrero de 1956. Durante ese mes, Europa soportó unas heladas excepcionales y un frío intenso durante casi un mes, completando el invierno más duro en Europa y España desde que existen registros.
Ola de frio en 1956






Tomado de: https://www.ecologistasenaccion.org/?p=35499

martes, 4 de diciembre de 2018

10 de diciembre Día de los Derechos humanos


Cortesía de: https://www.acescritores.com/wp-content/uploads/IV_certamen_relatos_cortos_derechos_humanos_amnistia_internacional-e1519646352477.jpg

LA LLAMA DEL RECUERDO de Diana-Fe Bálint Rivas

En mis años escolares, cuando llegaba a casa mi madre siempre me decía que olía a colegio. Yo no sabía a qué se refería. Olisqueaba el cuello del polo del uniforme en busca de esa extraña rareza, pero a mí me seguía oliendo al suavizante de toda la vida. Sin embargo hoy, cuando entré en la clase de 3ºA, lo percibí por fin. Es un aroma único; una mezcla de polvo de tiza con madera de pupitre y mina de lápiz. Después de tanto tiempo sin pisar un aula, parecía que mi pituitaria se había sensibilizado a ese olor. Cuando entré, la clase estaba ordenada y los niños guardaban silencio. Una agradable profesora, María, me dio la bienvenida y me presentó a sus pupilos como “la señorita de Cruz Roja que va a daros una charla muy interesante”. Mis colegas del trabajo, me habían advertido de lo fácil que era hacer este taller con niños de primaria. Más yo no estaba tan segura. A las palabras de María, le sucedió un pequeño aplauso y de nuevo silencio. Conté veinte pares de ojitos expectantes, curiosos por oír mi voz. Ya notaba la aparición de pequeñas perlas de sudor en mis sienes, síntoma inequívoco de mi nerviosismo. Carraspeé un poco y comencé a hablar procurando sonar armoniosa.
- Buenos días a todos. Mi nombre es Ana, y como bien ha dicho vuestra maestra, vengo de Cruz Roja, ¿sabéis por qué? – silencio. Aguardé unos segundos antes de continuar por si alguien se animaba a contestar, pero no ocurrió. – Vengo a hablaros de los Derechos Humanos. Decidme, ¿qué creéis que son?
Les miré con atención. Había más niñas que niños y estimé que un cuatro por ciento de la clase sería de origen inmigrante. Eran mis estimaciones personales. Desde que hube terminado la carrera de sociología, no podía evitar hacer pequeñas estadísticas poblacionales, incluso en el autobús. Algunas personas hacen crucigramas y yo me entretengo con estadísticas. Un niño con el pelo de pincho levantó la mano.
- Derecho a una casa – dijo. Asentí y sonreí.
- Derecho a poder comer – dijo otra niña.
Y más vocecitas se fueron sumando progresivamente. Derecho a tener una familia. Derecho a tener juguetes. Es cuándo la gente está a salvo. Son para que todas las personas del mundo sean iguales. Maravillada por sus ocurrencias, me di cuenta de que el cerebro de los niños es como una esponjita que absorbe todo lo que escucha. Admito que me desarmaron por completo. Yo había traído materiales didácticos, adecuados a su edad, para ir trabajando con ellos a lo largo del taller. No obstante, ni la fábula con moraleja final, ni el juego de adivinanzas, ni el corto de animación, estaban a la altura de esas respuestas. Pero tenía un as en la manga, era mi último recurso.
- ¿Queréis que os lea un pequeño diario? - “Siiiii”, corearon todos, ilusionados por los secretos que podría albergar un diario. De la caja de zapatos en la que había traído todos los materiales, extraje un cuadernito de tapa dura color rosa, con una margarita en el centro. Había tapado el nombre de la persona para preservar su intimidad. Pasé las hojas con cuidado hasta llegar a la parte que me interesaba. Antes de sumergirme en la lectura, eché una última ojeada a la clase. Los niños sonreían y María me estaba observando con renovada atención desde su mesa. Tomé aire y comencé a leer:
“Verano:”
“Mamá ha dicho que estas vacaciones vendrá una niña a casa. Dice que va a estar hasta septiembre. Es de otro país y la hemos apadrinado. No se qué significa eso. Pero yo no quiero compartir mis juguetes con nadie. Ni tampoco mi habitación. Papá ya ha montado una cama para ella al lado de la mía. Me ha dicho que se llama Daima y que tiene un año más que yo, o sea que va a cuarto. Pero luego papá me ha explicado que ella no va al colegio y que aprende cosas en casa. No quiero que venga, no quiero que venga, no quiero que venga. Estoy llorando diario, pero nadie me hace caso.”
“Hoy ha llegado el cartero con un sobre en el que ponía Sájara que al parecer es el lugar de donde viene Daima. Pues vaya nombre más raro, Sájara. Dentro había una foto suya con sus papás y su hermano mayor. Viven en la arena y visten con trajes largos y llevan pañuelos. Seguro que pasan mucho calor. Apadrinar significa adoptar durante un tiempo. Daima viene durante el verano y luego regresa con su familia sajarawi. No se si podré aguantar tres meses con los juguetes escondidos…”
“Sájara está en África y no se escribe Sájara, sino Sáhara. Daima debe de ser como mi compañera Fátima de clase. Aunque ella es de Marruecos que también está en África y no es una niña adoptada durante el verano. Fátima vino con sus padres, su abuelo y sus tres hermanos a España para quedarse para siempre. A veces va a Marruecos de vacaciones a ver a sus primos. Me ha dicho que ellos no viven en la arena. Yo le he dicho que miente y que todos los niños de África viven en la arena porque allí están los desiertos. Nos hemos enfadado y no hemos vuelto a jugar juntas en el recreo. En casa, mamá me ha explicado que Fátima tenía razón y que yo no. Dice que está muy feo lo que he hecho y que espera que con Daima me porte mejor. Mañana tengo que pedir perdón a Fátima.”
“Daima ya está en casa. Mamá y papá me recogieron en el colegio y fuimos juntos al aeropuerto. Hoy ha sido mi último día de clase y tengo notas muy buenas. Mamá y papá han dicho que están muy orgullosos de mí. En el aeropuerto, una chica rubia con uniforme nos ha entregado a Daima. Es una niña muy delgada, un poco más alta que yo, tiene el pelo y los ojos negros y viste con túnicas rosas. Es muy tímida y está mucho tiempo callada, pero entiende y habla un poquito español. Mamá le ha enseñado a Daima su nuevo hogar. Cuando ha entrado en mi habitación se ha sorprendido por todos los juguetes que tenía y me ha sonreído. Luego mamá y yo le hemos enseñado su nueva ropa, que no eran túnicas. A lo mejor no está tan mal tener una hermanita durante un tiempo. Creo que le dejaré mis juguetes.”
“Hoy hemos ido todo el día a la piscina municipal con Daima. Nos lo hemos pasado muy bien y ya habla un poco más. Se ha sorprendido mucho de ver tanta agua junta y al principio le ha dado un poco de miedo meterse, pero luego no quería salir. Mamá está preocupada desde hace unos días porque Daima come poco. El otro día no quiso judías (yo tampoco pero tuve que comérmelas), tampoco le gusta el postre, ni la carne ni el pescado. Además papá dice que no puede comer cerdo porque su cultura se lo prohíbe, así que no prueba los sándwiches mixtos. Solo la he visto comer galletas, cereales, arroz y huevos fritos. Es un poco rara. Por la noche, hemos estado viendo una película en casa. La dejé elegir a ella y quiso ver Aladdin. Dijo que ella se parecía a la princesa Jasmine. Yo le dije que también. Entonces ella me dijo que yo podía ser el mono si quería. Nos enfadamos pero luego hicimos las paces antes de ir a dormir.”
“La abuela ha traído pastel de pasas recién hecho. Ha venido porque quería conocer a su nueva nietecita. A Daima le gusta la abuela. Ha estado toda la tarde pegada a sus faldas y la abuela encantada claro. Hemos merendado pastel con cola-cao, ¡y Daima ha repetido tres veces! Es la vez que más la he visto comer. Luego nos ha contado que durante una fiesta llamada ramadán, su mamá prepara postres con dátiles que son frutos dulces y que a ella le encantan, tanto que podría estar un año entero comiéndolos. Pero sus papás no tienen mucho dinero y su mamá sólo puede hacerlos una vez al año. Dice que el pastel de pasas le ha recordado a su madre. Ha llorado un poquito y la abuela le ha dicho que si quiere, puede cocinar más. Cuando la abuela se fue, estuvimos jugando un rato a las muñecas. Damia las viste y las peina muy bien. Ella no tiene muñecas en su casa. Me ha contado que juega con pinturas, cuerdas y pelotas. Me da pena diario, yo no podría jugar sin mis muñecas.”
“Hoy hemos tenido reunión familiar. Nunca hemos hecho una, pero era para ver cómo iba todo y si estábamos a gusto. Todos hemos dicho que sí. Daima y yo nos hemos hecho muy buenas amigas y a lo mejor un día me invita a su casa. Daima no tendrá muñecas pero hace cosas geniales. Por ejemplo, cuando no tiene cosas que hacer y no hace frío, sus papás la dejan irse con sus hermanos mayores por la noche a ver las estrellas. Lleva tatuajes de henna que son como los de verdad pero se quitan y duran más que las calcomanías. Hace pulseras muy bonitas cuando se aburre y me ha traído una para mí y otra para mamá. A papá le ha traído un dibujo muy bonito y dice que lo va a colocar en su despacho. Daima también dice que a veces tiene que cuidar de sus hermanos pequeños y que es un poco como jugar a las muñecas por eso se le da tan bien. Durante la reunión familiar, papá y mamá también nos dijeron que nos iríamos unos días a la playa.”
“Hola diario, hace mucho que no escribo. Ya hemos vuelto de la playa y nos lo hemos pasado pipa. Hemos comido muchos helados, hemos hecho castillos en la arena y hemos jugado con las olas un montón. También nos hemos bañado en la piscina del hotel. El tiempo ha pasado muy rápido y Daima tiene que volver dentro de poco a su casa. No quiero que se vaya, no quiero que se vaya, no quiero que se vaya. Estoy llorando a escondidas por si se pone triste. Por lo menos mañana vamos al zoo.”
“Daima ya se ha ido. La llevamos al aeropuerto por la mañana y la misma señorita rubia que la trajo la recogió. Estuvimos un rato agarradas de la mano para que no pudieran separarnos pero Daima terminó por ceder. En el fondo quería irse, echaba de menos a su familia y parecía preocupada. Se llevó toda la ropa que le habíamos comprado, pastel de pasas de la abuela para que se lo comiera por el camino y le regalé una de mis muñecas. Eligió a la más morena porque decía que se parecía a ella. Prometió escribirme y dijo que volvería el próximo verano. Yo ya he empezado a contar los días que faltan para volver a vernos.”
Dejé de leer y alcé la mirada. Los niños querían saber cómo continuaba la historia y me percaté de que María se estaba enjugando discretamente las lágrimas.
- Esta pequeña historia aún no tiene final. Daima tuvo que huir ese mismo año con su familia debido a la intervención de tropas militares en su campamento. No pudo volver el verano siguiente a España ni pudo enviar cartas – sus caritas de entusiasmo desaparecieron. – Ya veis que no todos los niños tienen una casa, comida, familia o juguetes. No todos los niños del mundo pueden estar a salvo ni son tratados iguales. Por desgracia, no todos los niños disfrutan de sus derechos y este es el motivo por el que estamos aquí hoy. Para aprender a ser tolerantes, bondadosos y respetuosos con el prójimo. Para aprender y no olvidar jamás, que los derechos humanos son universales e iguales para todos. En definitiva, estamos aquí para empezar a cambiar las cosas.
Cada vez que impartía una charla o un taller, me iba con la esperanza de haber cambiado algo, de dejar un poso en las mentes de las personas que me escuchan. Sin duda, el de hoy no había sido un público fácil pero si pasados unos años aún recordaban la historia de Daima, quizás era un indicador de que las cosas podían cambiar desde la educación para crear un mundo más justo.
Volví a casa cansada. Había pasado mucho estrés. Sin embargo a los niños pareció gustarles el taller y María me dio la enhorabuena por el trabajo que había hecho. La caja de zapatos yacía ahora en el sofá. Saqué el diario. La experiencia no había estado mal, de hecho mi narración les había encantado, pero sería la primera y última vez que haría esto. Con un cúter conseguí despegar la pegatina que había puesto encima del nombre, Ana GC. No volvería a remover el recuerdo de Daima. Quién sabe, quizás ella ahora era muy feliz, había huido de la pobreza, estudiado una carrera y formado una bonita familia. Quizás me envió cartas que nunca me llegaron y a las que yo no pude responder y, cansada, decidió dejar de escribir. Demasiados quizás, demasiada incertidumbre. Aquella noche, cogí una de las velas que tenía reservadas para los apagones y la encendí. A mi cabeza vinieron las palabras de Peter Benenson: "La vela no arde por nosotros, sino por todos aquellos que no conseguimos sacar de prisión, que fueron abatidos camino de prisión, que fueron torturados, secuestrados o víctimas de 'desaparición'. Para eso es la vela".

Relato ganador del I Certamen, año 2015. disponible en: https://grupos.es.amnesty.org/es/andalucia/paginas/certamen-de-relatos-corto

05 de diciembre en el Día Internacional del Voluntariado



Marca la diferencia en el mundo
 
Cortesía de: https://3.bp.diadelvoluntariado/

Las organizaciones y los voluntarios suman fuerzas por la paz y el desarrollo  

      El programa de Voluntarios de las Naciones Unidas (VNU) contribuye a la paz y al desarrollo a través del voluntariado en todo el mundo. El voluntariado en línea permite a organizaciones y voluntarios unirse desde cualquier lugar del mundo y desde cualquier dispositivo para hacer frente a los desafíos del desarrollo sostenible. Es sencillo, rápido y sobre todo: eficaz. Cuando individuos calificados y apasionados suman sus fuerzas a través de Internet con organizaciones extraordinarias que trabajan por alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible, todos ganamos.

¿Por qué el voluntariado en línea?

       Los voluntarios en línea, las organizaciones y los asociados se unen al impulso global hacia el desarrollo sostenible. Los voluntarios contribuyen directamente a la labor de las organizaciones de desarrollo, trabajando desde un computador, tableta o teléfono móvil desde cualquier parte del mundo.
El voluntariado en línea permite que los voluntarios desarrollen sus habilidades y adquieran nuevos roles que su vida profesional no necesariamente proporciona. Las organizaciones colaboran con personas de diferentes orígenes de todo el mundo, y se convierten en parte de una comunidad en línea global de todos los que comparten el objetivo de avanzar en el desarrollo humano.

¿Cómo funciona?

Las organizaciones sin ánimo de lucro que trabajan por la paz y el desarrollo (las agencias de la ONU, los gobiernos e instituciones públicas y las organizaciones de la sociedad civil) registran sus datos.
El programa VNU revisa y aprueba el registro de las organizaciones que cumplen los criterios de elgibilidad.
Las organizaciones completan un formulario en línea describiendo lo que necesitan de los voluntarios en línea.
El programa VNU ofrece orientación y apoyo sobre cómo organizar la colaboración en línea de manera óptima.
El programa VNU revisa las oportunidades de voluntariado y las publica si cumplen con los criterios determinados.
Los voluntarios encuentran oportunidades de su interés y envían sus solicitudes.
Las organizaciones seleccionan a los voluntarios con quienes desean colaborar.
Los voluntarios y las organizaciones colaboran en línea.
Los voluntarios y las organizaciones envían su evaluación sobre la colaboración en línea.
Las organizaciones emiten el certificado electrónico en reconocimiento a sus voluntarios.
 Más información en: https://www.onlinevolunteering.org/es/%C2%BFpor-qu%C3%A9-el-voluntariado-en-l%C3%ADnea

05 de diciembre Día Mundial del Suelo




Acabar con la polución

Cortesía de: http://www.fao.org/fileadmin/user_upload/GSP/WSD2018/WSD_logo_harmonized/new/WSD_Spanish_Small.jpg

La campaña "Sea la solución a la contaminación del suelo" para este año 2018 tiene como objetivo concienciar a personas para acabar con la polución del suelo, bajo la etiqueta #StopSoilPollution.
Un tercio de nuestros suelos en el mundo ya están degradados y corremos el riesgo de perder más. Aunque muchas veces sea un problema que pueda pasar desapercibido, afecta a todo el mundo, en todas partes. Con un incremento de la población mundial que se espera que alcance los 9000 millones en 2050, la contaminación del suelo es un problema mundial que degrada nuestros suelos, envenena los alimentos que comemos, el agua que bebemos y el aire que respiramos.
Los suelos tienen un gran potencial para filtrar y amortiguar los contaminantes, degradando y atenuando los efectos negativos de los contaminantes, pero esta capacidad es finita. La mayoría de los contaminantes proceden de actividades humanas, como las prácticas agrícolas no sostenibles, las actividades industriales y la minería, los residuos urbanos no tratados y otras prácticas no respetuosas con el medio ambiente. A medida que la tecnología evoluciona, los científicos son capaces de identificar los contaminantes no detectados anteriormente, pero al mismo tiempo estas mejoras tecnológicas conducen a la liberación de nuevos contaminantes en el medio ambiente. En la Agenda 2030, los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2, 3, 12 y 15 tienen metas que recomiendan la consideración directa de los recursos del suelo, especialmente la contaminación y degradación del suelo en relación con la seguridad alimentaria. 
 
AGENDA PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE

En septiembre de 2015, más de 150 jefes de Estado y de Gobierno se reunieron en la histórica Cumbre del Desarrollo Sostenible en la que aprobaron la Agenda 2030. Esta Agenda contiene 17 objetivos de aplicación universal que, desde el 1 de enero de 2016, rigen los esfuerzos de los países para lograr un mundo sostenible en el año 2030.
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) son herederos de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y buscan ampliar los éxitos alcanzados con ellos, así como lograr aquellas metas que no fueron conseguidas.
Estos nuevos objetivos presentan la singularidad de instar a todos los países, ya sean ricos, pobres o de ingresos medianos, a adoptar medidas para promover la prosperidad al tiempo que protegen el planeta. Reconocen que las iniciativas para acabar con la pobreza deben ir de la mano de estrategias que favorezcan el crecimiento económico y aborden una serie de necesidades sociales, entre las que cabe señalar la educación, la salud, la protección social y las oportunidades de empleo, a la vez que luchan contra el cambio climático y promueven la protección del medio ambiente.
A pesar de que los ODS no son jurídicamente obligatorios, se espera que los gobiernos los adopten como propios y establezcan marcos nacionales para su logro. Los países tienen la responsabilidad primordial del seguimiento y examen de los progresos conseguidos en el cumplimiento de los objetivos, para lo cual es necesario recopilar datos fiables, accesibles y oportunos. Las actividades regionales de seguimiento y examen se basarán en análisis llevados a cabo a nivel nacional y contribuirán al seguimiento y examen a nivel mundial.
Para más información visitar:
 https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/development-agenda/